8/19/2006

Proponer un ejemplo de microtarea en el que la escritura de un documento sea la tarea final.

Proponer un ejemplo de microtarea en el que la escritura de un documento sea la tarea final.
Tarea final: escribir un breve manual de instrucciones de funcionamiento de un electrodoméstico de gama blanca (una licuadora de próxima comercialización)
Destinatarios: un grupo de nueve alumnos extranjeros, procedentes de distintos países Europa del Este, que trabaja en los departamentos de desarrollo y comercialización de una empresa de producción de electrodomésticos. Poseen conocimientos técnicos muy avanzados (ingeniería industrial, microelectrónica, másters en implementación comercial, etc.). Tienen nivel B2 de dominio del español, pero carecen de experiencias previas en desarrollo de productos empleando el español. Están realizando un curso intensivo de EFE promovido por su empresa, que pretende que el perfeccionamiento del español se lleve a cabo en contextos de uso lo más próximos a lo que será el trabajo de los profesionales, e implementando estrategias de trabajo cooperativo y trabajo en equipo vehiculada en español.
Desarrollo de microtareas (cada una diseñada para dos horas de trabajo, coincidentes con una sesión lectiva, además del trabajo realizado fuera del aula por los alumnos):
1- Por grupos, los aprendices analizan distintos folletos informativos en los que se especifican las características técnicas de distintos productos análogos y equivalentes (otras licuadoras de la competencia). Tras una técnica de tormenta de ideas y un debate para seleccionar las más correctas, los aprendices consensúan el esquema global que debería tener su folleto informativo.
2- Trabajo en dos grupos:
a. el grupo de “expertos tecnológicos” –formado por las personas más directamente ligadas a la implementación tecnológica- realiza un análisis y propuesta de especificación de las características técnicas. Lo exponen en público al gran grupo y al profesor/a, en español, mediante una presentación en PowerPoint, el grupo de desarrolladores: todos tienen que intervenir. La preparación de esta exposición es trabajada por parte del grupo, y afinada previamente de forma individual con la intermediación de la profesora. Terminada la intervención hay un análisis lingüístico del “jurado”, formado por la docente y los discentes que no han formado parte de la exposición.
b. el grupo de implementación comercial analiza la legislación de consumo respecto al producto existente en España, y hace un trabajo de identificación de requisitos y puntos de obligada referencia. Además, presenta al grupo un informe detectando si la primera propuesta de estructura del folleto informativo cumple con dicha legislación, y, en su caso, señala los déficits. También realizan una presentación al gran grupo mediante la misma técnica y condiciones reseñadas en el subapartado a.
3- Primer boceto: por grupos de 3, los alumnos redactan dos/tres apartados del folleto final. En esta fase no cuentan con ayuda de la profesora. Acabada la redacción, se procede a una lectura en público de cada apartado. Cada grupo es encargado de examinar la exposición oral y el análisis del texto escrito de una de las intervenciones de cada uno de los otros grupos. La profesora actúa como “correctora de correctores”. En este caso, planteamos la microtarea como un juego: por cada fallo cometido se anotan 5 puntos negativos, y por cada fallo detectado se anotan 15 puntos positivos.
4- “Abogado del diablo”. Hasta ahora, la actividad ha sido fundamentalmente el desarrollo lingüístico tras una elaboración previa. Ahora proponemos un ejercicio de simulación e improvisación, del tipo SG. Previamente, a cada discente se le ha asignado varios de los subapartados elaborados por los compañeros. Debe encontrar “puntos flacos”, presentando una imaginaria reclamación de un consumidor descontento con las indicaciones del prospecto. Por turnos, se producen diálogos que simulan la exposición oral y escrita de dicha reclamación, y la respuesta dada –de forma improvisada, obviamente- por uno de los autores de dicho subapartado del prospecto. El resto de los asistentes, incluido la profesora, hace de juez de la dirima. Además, todos los discentes deben presentar por escrito, para la siguiente sesión, las ideas interesantes y aprovechables que hayan ido surgiendo
5- Con la información acumulada, y tras un trabajo en pequeño grupo mediante la técnica Philip 6-6, se procede a la elaboración de un primer borrador de manual de instrucciones.
6- Análisis final colectivo y redacción del documento definitivo: cada usuario hace de “ponente” de un de los apartados de la guía, procediéndose por parte del grupo a su validación. Para esta actividad contaremos con la supervisión de un técnico de la empresa hablante de español, que coadyuvará a la tarea de detección de posibles errores o deficiencias.

Los materiales necesarios, proporcionados por la profesora, son: manuales de electrodomésticos en español; dossier de especificaciones técnicas; dossiers de legislación de consumo específica respecto al producto analizado –un electrodoméstico de gama blanca-; modelos de reclamaciones realizados por consumidores respecto a productos análogos.